Reconocida popularmente por sus siglas ADT, constituye el patrimonio deportivo más relevante de la ciudad de Tarma. Sus orígenes se remontan al 18 de junio de 1929, fecha en la que fue fundada bajo la denominación primigenia de Alianza Tarma. Con el transcurrir de las décadas, la institución trascendió su ámbito local para consolidarse como el símbolo indiscutible de la "Perla de los Andes", cimentando un sentido de pertenencia único con su afición. En el contexto regional, su identidad se reafirma constantemente a través del Clásico Tarmeño, enfrentamiento histórico ante el Sport Dos de Mayo.
Hacia finales de la década de 1970, el club experimentó un punto de inflexión decisivo bajo la gestión de Ricardo López. Las campañas de 1977 y 1978, en las que el equipo alcanzó el hexagonal final de la Copa Perú, sirvieron como preámbulo de madurez. Aunque el título fue esquivo en esas instancias, aquellas experiencias forjaron el carácter de un plantel listo para la gloria.
La temporada de 1979 marcó la página más gloriosa en los anales de la institución. En su tercer intento consecutivo en la finalísima, ADT se adjudicó la Copa Perú, logrando el anhelado ascenso a la máxima categoría. Aquella gesta tuvo como protagonista a José Chacaltana, quien lideró al grupo hacia el éxito nacional.
El estreno en la élite durante el Descentralizado 1980 se mantiene como la mejor actuación histórica del club, obteniendo el tercer lugar nacional. Durante los ochenta, ADT alternó campañas regulares con hitos como el título de la Región Centro en 1990. Sin embargo, tras el Torneo Zonal de 1992, el club regresó al fútbol amateur tras una década de permanencia en la élite.
Tras 31 años de espera, la perseverancia institucional dio sus frutos el 29 de noviembre de 2021, cuando ADT conquistó nuevamente la Copa Perú. Desde su regreso a la Liga 1 en 2022, el club ha mantenido la categoría y, en 2023, logró una histórica clasificación a un torneo internacional, ratificando su vigencia y su compromiso de representar a Junín en el más alto nivel.